El viticultor en La Rioja Oriental de sobra conoce los riesgos agronómicos de la Garnacha, con tendencia al corrimiento en la floración y por tanto con un menor potencial productivo y su moderada sensibilidad a la Botritis. Pero, por otra parte, la rusticidad de la garnacha para enfrentarse cada año a los ciclos climáticos de esta zona, es imbatible. La Garnacha es dura, administra mejor el agua y por tanto es menos sensible al estrés hídrico y térmico, consiguiendo madurar con gran calidad en las condiciones más difíciles. Además, su ciclo más largo, supone que una parte de la fase de maduración se desarrolle con tiempo más fresco, bien avanzado el mes de octubre. En estas fechas se produce una diferencia notable entre las temperatura diurnas y nocturnas que facilita la acumulación de aromas y la retención de acidez en las bayas.
Tipo: Tinto
D.O: Rioja
Variedad: Garnacha
Grados: 14,5º
Vinificación: Cada otoño comienza al amanecer la «vendimia manual», con las tijeras se cortan los racimos uno a uno depositándolos con cuidado en pequeñas cajas, estas se cargan a los remolques e inmediatamente inician el trayecto hacia la bodega.
Tras pasar por la mesa de selección los racimos son despalillados y las uvas enteras son conducidas a los pequeños tanques de fermentación por gravedad. En estos comienza la maceración y al poco tiempo la lenta fermentación que se desencadena de forma espontánea con las levaduras nativas procedentes del viñedo. Finalizada la fermentación alcohólica y maloláctica el vino en rama sin filtrar pasa a reposar en barricas de roble francés durante un año. Terminada la crianza el vino se embotella.

Tipo: Tinto
D.O: Rioja
Variedad: Garnacha
Grados: 14,5º
Vinificación: Cada otoño comienza al amanecer la «vendimia manual», con las tijeras se cortan los racimos uno a uno depositándolos con cuidado en pequeñas cajas, estas se cargan a los remolques e inmediatamente inician el trayecto hacia la bodega.
Tras pasar por la mesa de selección los racimos son despalillados y las uvas enteras son conducidas a los pequeños tanques de fermentación por gravedad. En estos comienza la maceración y al poco tiempo la lenta fermentación que se desencadena de forma espontánea con las levaduras nativas procedentes del viñedo. Finalizada la fermentación alcohólica y maloláctica el vino en rama sin filtrar pasa a reposar en barricas de roble francés durante un año. Terminada la crianza el vino se embotella.
Nota de cata
Con estas garnachas elaboramos un vino con una expresiva nariz, muy varietal; frutos rojos, notas florales de violeta, acompañada de notas silvestres de monte bajo como son el tomillo y romero. Una potencia aromática que sigue en boca suave, elegante y delicada con un final fresco y vivaz.
Comentario del enólogo:
La garnacha de Heraclio Alfaro es un proyecto que espera contribuir, junto con otros proyectos de La Rioja Oriental, a la dignificación de una antigua variedad maltratada durante las últimas tres o cuatro décadas. No solo a la variedad en sí misma, si no a algo obvio que a veces olvidamos en nuestro sector: la importancia «variedad, clima, suelo, cultura y saber hacer del viticultor».
La Garnacha, variedad ligada a la historia de los viticultores de La Rioja Oriental, ha vuelto para quedarse.
Maridaje:Ensambla a la perfección con platos como cordero, caza de pluma, estofados, arroces de carne, carnes rojas a la parrilla, menestras, embutidos y quesos.




